Roberto Aguilar

Opinión

@robertoah

Preparen, apunten... y todos a comprar

21/11/2018

Honestamente las cifras que comparten diversas fuentes cuando se acerca el periodo más intenso de compras de fin de año nos ponen los pelos de punta. Fraudes con nuestras tarjetas, robo de información y hasta cobros no reconocidos son de los delitos que más se habla y tristemente la primera reacción de muchos es mejor comprar a la antigüita, con dinero en efectivo o de plano vencer la tentación y no adquirir nada. El año pasado por vez primera el fraude cibernético superó al tradicional, y lo peor es que es una tendencia creciente porque cada vez son más sofisticadas las herramientas, sistemas y métodos para apoderarse de nuestros datos. Pero como seguramente has escuchado somos más los buenos que los malos y nuestra participación es decisiva para fortalecer las barreras de protección que si bien no serán infalibles pueden bajar enormemente el riesgo. Mi inquietud por este tema y porque sí quiero comprar en línea para aprovechar mejores precios y ofertas, fue el argumento ideal para buscar a mi amigo Mario Isla que trabaja en la empresa Mnemo Ciberseguridad y me explicó temas tan básicos, pero tan básicos que casi siempre pasan desapercibidos y que justo es donde puede comenzar toda la odisea de los fraudes. En primer lugar, todos, todos somos vulnerables y por más que digas a mí no te pasará la verdad es que cada vez hay más y más información nuestra circulando en la red y debemos estar conscientes de ello para no preguntar luego "¿y estos de dónde sacaron mis datos?". Un segundo punto es que leemos la información sobre fraudes, un amigo o familiar nos cuenta su experiencia e incluso algunos han sido víctimas, pero no toman conciencia y menos medidas similares como cuando esto sucede en el mundo físico. Por ejemplo, si te asaltan evitas la zona, cambias de ruta e incluso los horarios.

Y ya en la práctica hay otros consejos que son de verdad muy sencillos y que nos ayudarán a proteger no sólo nuestros datos sino también el dinero que cada vez nos cuesta más trabajo ganarlo.

  • Si recibes un correo que te promete maravillas como viajes todo pagado, un auto de lujo gratis o una mansión, lo siento no es real y debes desconfiar de ese mensaje.
  • Algo tan básico como revisar la ortografía, errores de dedo o falta de palabras o términos raros en el cuerpo del correo es una señal de alarma.
  • Checa la dirección de donde recibes el correo y te sorprenderás ver que nada tiene que ver con el tema, la promoción y mucho menos el país, y en lugar de eso verás secuencias raras de números o letras
  • Por más tentadora que sea la promoción no interactúes con el correo. No abras la liga porque te direcciona a un formulario donde te piden información o en algunos casos se activa un programa o código informático maligno para dañar el sistema de tu computadora
  • Olvídate de la frase "por ser nuestro cliente más distinguido" o algo que se parezca cuando recibas un correo y si tienes interés o curiosidad, mejor contacta directamente con la empresa que supuestamente envía el correo vía telefónica o en su portal para salir de dudas.
  • Los bancos no pueden ni deben solicitar información a sus clientes por teléfono, por correo electrónico, SMS y mucho menos por WhatsApp, y ahora la tecnología de los malosos es tal que pueden enmascarar los números para hacerte pensar que realmente es del banco desde donde te marcan. Mejor busca a tu institución o de plano acude a una sucursal.
  • Sin entrar en la paranoia cuando utilices tu tarjeta de crédito o de débito para operaciones reales cubre el código de seguridad de tres números (CVV) que está al reverso del plástico para evitar que cuando pagues lo memoricen o incluso tomen una fotografía. Recuerda no perder de vista tu tarjeta y si se trata de un restaurante, bar, cantina, mezcalería, etcétera, pide que te lleven la terminal a tu mesa. El código sirve más bien para realizar compras en línea.
  • Aunque sean muy atractivas las ofertas evita sitios desconocidos o de dudosa reputación aquí sí aplica más vale malo conocido que bueno por conocer y mejor compra en portales consolidados en el mercado donde afortunadamente está creciendo el número.

Mario remata diciéndome que ahora la pregunta no es sí o no ocurrirá un fraude en línea sino más cuándo sucederá y qué tan preparados estamos para enfrentarlo. Comencemos con convertir estos sencillos consejos en hábitos para disminuir la probabilidad de que una buena experiencia se convierta en una pesadilla navideña.

Roberto Aguilar

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