Roberto Aguilar

Opinión de

@robertoah

Por favor no me suban el sueldo

08/10/2018

Todos estamos muy contrariados, y muchos nos sentimos en medio de un campo de batalla. Por una parte, la siguiente administración ofrece bajar el sueldo a los trabajadores del gobierno federal, no a todos, pero de que ganarán menos es prácticamente un hecho, y al mismo tiempo aplicará una política de austeridad y eso inevitablemente perjudicará a todos sus proveedores. Pero luego escuchamos que los senadores, motivados por la propuesta de un partido de oposición, enviaron al gobierno un exhorto, que en términos legislativos no es más que una petición, para que en enero del próximo año el salario mínimo aumente al doble, es decir de 88.36 pesos a 176.22 pesos, un movimiento sorpresivo porque el planteamiento del gobierno que debuta en diciembre es que sí habrá un aumento al salario, pero de 15% al año para cerrar el sexenio con un crecimiento cercano a 100%, pero en caso de que el exhorto progrese sería un argumento ideal para que muchos pidamos que nos aumenten el sueldo al mismo ritmo, en el mismo porcentaje. ¿Por qué quién no quiere ganar más dinero? Yo creo que todos sin excepción y con sobrada razón porque si el sueldo nos sirve apenas para cubrir nuestras necesidades básicas no tenemos margen para ahorrar a menos de que sacrifiquemos más nuestros gastos o bien cobremos más dinero cada quincena, y luego había que sumar que la inflación, es decir los precios de bienes y servicios, sigue subiendo y nos encarece prácticamente todos los días el costo de la vida.

Y por si fuera poco a la licuadora hay que sumarle que muchos funcionarios públicos dejarán sus puestos por la baja de salario y prestaciones para buscar oportunidades en la iniciativa privada. Algunos cuentan con maestría y doctorado fuera de México o experiencia en diversos sectores que sería una ventaja clara cuando se compara con otros candidatos, pero aquí también el principio de la oferta y la demanda puede hacer de las suyas. Sí hay más oferta de mano de obra entonces el precio, o el salario en este caso, tiende a bajar porque hay más personas dispuestas a trabajar con un menor sueldo o incluso sin las prestaciones de ley, y aunque dependerá del nivel del puesto podría ser un factor que abarataría los sueldos profesionales.

El tema del aumento al salario mínimo no es nuevo lleva años en discusión porque el parámetro más utilizado para determinar cuánto subirían los salarios al inicio de cada año es la inflación, si el alza estaba por arriba del dato anual entonces hay un incremento real, pero no se consideraba la pérdida acumulada del poder de compra de tu quincena y mucho menos que sí bien la inflación es un indicador para muchos el número no refleja el encarecimiento de la vida porque sus patrones de consumo son distintos.

Ya en años recientes el aumento comenzó a desligarse del ritmo inflacionario, incluso en noviembre de 2017 se aprobó un aumento extraordinario superior a 10% pero que fue menor a lo que esperaban incluso organismos empresariales, sí los patrones, porque un aumento de la capacidad de compra estimula el consumo interno y anima a más empresas a invertir o ampliar su capacidad y todo esto suena muy bonito. Un gran problema es que cuando el consumo crece muy rápido, porque hay salarios más altos, entonces el efecto se revierte y lo que tenemos es el encarecimiento de bienes y servicios porque hay más demanda y al final la inflación es un impuesto muy alto para todos.

¿Se debe hacer algo para romper esta inercia que limita el aumento de los salarios? Claro, es urgente cambiar las condiciones y la mejor manera de hacerlo es que los incrementos sean progresivos para evitar el sobrecalentamiento de la economía que luego se debe frenar con aumento en tasas de interés, encarecer los créditos para empresas y familias. Además de generar condiciones para que la economía crezca, haya más inversiones y sobre todo productividad, y entonces no habrá más pretextos para que tu quincena sea más robusta, no gastar más sino mucho mejor y sobre todo ahorrar e invertir por el bien de nuestros bolsillos que fortalecerlos no debe depender únicamente de lo que ganamos.

Roberto Aguilar

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