Guía práctica para enfrentar el cambio de sexenio

Guía práctica para enfrentar el cambio de sexenio

Por Roberto Aguilar / @robertoah

Lejos de muchos temores, incluidos los míos, de que las pasadas elecciones presidenciales traerían consigo muchas repercusiones financieras y económicas por el momento el saldo es relativamente positivo y estable. El dólar no se disparó a 22 o 24 pesos; no hubo una salida masiva de inversiones extranjeras y muchos menos un éxodo de connacionales quienes habían literalmente advertido que si ganaba, quien ya sabemos que ganó, entonces se mudarían a otro país. Tampoco se anunciaron cancelación de proyectos o inversiones y mucho menos despidos masivos luego del resultado electoral.

Incluso en los primeros mensajes del próximo gobierno se confirmaron las promesas de campaña de que no habría aumentos de impuestos y tampoco de la gasolina, aunque luego se enmendó la plana reconociendo que los aumentos no serán reales, es decir mayores a la inflación, y hasta aquí todo luce tranquilo, pero ni todas las promesas, planes de austeridad y compromisos del gobierno entrante garantizan que la estabilidad económica se mantendría en los siguientes meses y años.

Y no, no es una visión pesimista o un mal augurio, pero siempre es mejor estar preparado para lo que pueda suceder y tener un plan B comenzando por nuestras finanzas personales para enfrentar lo que pudiera suceder el próximo año cuando un gobierno con nuevas propuestas y decisiones inicie oficialmente sus operaciones.

Aquí una guía práctica para estar preparado para 2019 y si no hay mayor sobresalto (esperemos que así sea) de cualquier manera te servirá para poner en orden tu cartera. 

1)      Clasifica tus deudas de la más cara para que sepas cuál debe ser la primera en liquidar y en el menor tiempo posible sobre todo las que están a tasa variable como la tarjeta de crédito.

2)      Considera que es muy probable que las tasas de interés de todos tus créditos sigan subiendo para pagar los que tienes vigentes y sobre todo si piensas contratar nuevos financiamientos.

3)      Cópiale al nuevo gobierno y aplica la austeridad en tus finanzas. No hay fórmula mágica, manuales o libros, y aunque suene muy duro, educar a tu bolsillo es todo un reto a la abstinencia, pero es mejor sufrirla unos meses que padecerla por años o toda la vida

4)      Ordena tus prioridades de gasto y estudia detenidamente lo qué es realmente necesario en este momento de los servicios o productos cuya compra o contratación puede esperar un poco más o bien para cuando llegue un ingreso extra.

5)      Aunque la reducción de personal será en el gobierno federal, un menor gasto como propone la siguiente administración también afectará a proveedores que tendrían que recortar plazas, y sí este es tu caso estás a tiempo de buscar otra opción laboral.

6)      Siempre será mejor buscar trabajo cuando tienes trabajo, por contradictorio que parezca, así es que sí formas parte de la burocracia más vale que explores otras opciones sobre todo sí serás de quienes cobrarán la mitad de su sueldo actual.

7)      ¿Es un buen momento para independizarse económicamente? Siempre habrá obstáculos o limitaciones, pero el que no arriesga no gana y puedes explorar la opción de iniciar un negocio propio siempre y cuando, y previamente, analices todos los factores asociados.

8)      Si no corres con la mejor suerte y recibes una liquidación o finiquito lo mejor que puedes hacer es invertirlo en una opción financiera que te permita contar con tu dinero en el momento en que lo necesites. Otro camino es dejar sólo una parte para enfrentar gastos inmediatos y lo demás ponerlo a trabajar.

9)      Piensa que sí las cosas no salen como lo propone el nuevo gobierno y además que hay muchos factores externos que podrían provocar una recesión de la economía, es decir que no crezca sino al contrario, puede ser una etapa que transite rápidamente o dure todo un sexenio y debe estar preparado.

Esta guía es dinámica y hay muchas otras opciones para reducir gastos y fortalecer las finanzas personales pero no sólo para estar a la defensiva sino también para que mejores tus finanzas personales, generes ahorro que luego inviertas para que generes un patrimonio que crezca con el tiempo y literalmente soportes todo lo que venga.